Alimentate bien pese al calor

Playa, pileta, montaña, en el trabajo o en casa, ¡da igual! el verano y sus NO horarios nos hacen que nuestras comidas sean cualquier cosa, y ni hablar de los mil programas que hacemos para entretener a los chicos (¡y no volvernos locas sin colegio!) y las salidas con amigos al aire libre.

Cortito y fácil los sí y los no que tenes que hacer si querés conservar el mismo peso para cuando termine el verano.

Lo que hay que hacer:

  • Comenzar el día siempre con un desayuno completo y saludable, priorizando alimentos lácteos descremados y frutas frescas enteras.
  • Tomar 3 litros de líquido en el día: agua, soda, infusiones (té, mate café), caldos, aguas saborizadas light, jugos y gaseosas diet.
  • Planificar y seleccionar menús simples para disfrutar en familia con anticipación.
  • Antes de los almuerzos y las cenas, procurar tomar un caldo o sopa light, y acompañar las comidas con agua, gaseosas, jugos o aguas saborizadas, siempre diet.
  • Tomar como referencia para la medida de los vegetales un plato playo.
  • Agregar únicamente una cucharadita de aceite de oliva, girasol o maíz en cada ensalada.
  • Limitar el máximo las harinas refinadas como fideos, pan blanco, galletitas y productos de panadería.
  • Incrementar el consumo de verduras y frutas, ya que contienen gran cantidad de agua, fibra, vitaminas y minerales para regularizar el contenido intestinal.
  • Elegir alimentos frescos de baja densidad energética, es decir, de más volumen y menos calóricas.
  • Incluir alimentos de bajo índice glucémico (el índice mide el impacto de los alimentos sobre la glucemia tras su ingesta).
  • Evitar el alcohol.
  • Moderar la cantidad de sal.
  • Realizar actividad física programada en forma regular.

Lo que NO hay que hacer:

  • Saltear comidas. En especial, el desayuno, pero también las comidas principales.
  • No tomar suficiente líquido, particularmente agua.
  • Consumir alimentos chatarra dado que, por su alto contenido en grasas, azúcar y sal, son altamente adictivos.
  • “Picotear” durante todo el día.
  • Comer rápido.
  • Ingerir a diario productos a base de harina blanca refinada (galletitas, panes, etc).
  • Consumir excesiva cantidad de sal de mesa.
  • Cancelar la actividad física, alegando excusas como el calor o la falta de tiempo.
  • Excederse con el alcohol.

Asesoró: Lic. Liliana Grimberg,  Nutricionista Dietista del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna