¡A jugar con letras!

 

El aprendizaje de la lecto-escritura comienza mucho antes del colegio. Para conocer las letras primero hace falta juego ¿La clave? contar con buenos materiales en casa, atractivos, que despierten curiosidad y sean aptos para explorarlos libremente.

Por María Laura Cutrone (Psicopedagoga y redactora invitada)

La alfabetización es un proceso que involucra todo los intentos que haga un niño por conocer y escribir las letras y sus reglas: desde las primeras manipulaciones de libritos con texturas, los juegos con masas, y las primeras palabras. Dejar marcas sobre una hoja y querer transmitir un mensaje con él, decir qué es algo que dibujaron, poner nombres a los muñecos más significativos, son todas escenas de juego indispensables para aprender. Cuando los niños hacen un dibujo y dicen qué es lo que dibujaron están transmitiendo un mensaje desde lo gráfico y comprendiendo que esas marcas sirven para comunicar algo.

Comprender que nuestro sistema de escritura tiene algunas convenciones es lo que marca cada paso que van dando los niños mientras aprenden. ¿Qué quiere decir que la escritura tiene convenciones? Que tiene ciertas reglas: escribir de izquierda a derecha, en sentido horizontal, siguiendo un orden. Comprender qu e las letras forman palabras y que las palabras no se escriben de cualquier forma. Comprender que para escribir varias palabras hay que dejar espacios y que varias palabras conforman una oración y un mensaje coherente.

Juegos para hacer en casa

  • Que los niños participen en conversaciones de modo cotidiano: que expresen mucho más que sus necesidades e intereses, que den explicaciones, que realicen descripciones de acontecimientos vividos, que relaten historias, que aprendan canciones y las canten, que realicen juegos de dramatización.
  • Leerles cuentos marcándoles el texto mientras vamos leyendo, mostrar las ilustraciones, dárselos e invitarlos a que nos imiten.
  • Que nos vean “escribiendo para”. Es empezar a conocer el para qué de la escritura, que nos sirven para cosas simples. Pueden ser actividades domésticas en las que está involucrada la escritura, como por ejemplo escribir la lista del supermercado.
  • Que haya materiales de escritura en casa y que sean de libre acceso. Lo básico es que haya hojas y lápices, aunque también podemos sumarle materiales creativos como plasticolas de colores, marcadores, pinceles, con distintos grosores acordes a las posibilidades motrices. ¡Y dejarlos explorar y crear!
  • Es importante que en los juguetes que les ofrecemos los primeros años, haya letras. Como por ejemplo, un juego de encastre en el que las formas a encastrar sean contornos de letras, o juegos de memoria con dibujos, números y letras.

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Sorteando obstáculos

En los aprendizajes se pueden presentar obstáculos, tiempos que cada niño transita a su manera, desde sus posibilidades. Lo fundamental siempre es acompañar cada etapa de este proceso. ¿Cómo?

  • Ofreciendo juegos y juguetes acordes a las necesidades e intereses de cada niño y propias de cada etapa.
  • Acompañar el juego con diálogos, sencillos y breves, para que las acciones tengan las palabras necesarias.
  • Ser mediadores entre el mundo de las letras y lo que los niños van pudiendo hacer. Esto quiere decir que podemos hacerles preguntas siguiendo la lógica y el razonamiento que ellos utilizan para comprender el entorno.
  • Dejarlos jugar solos y ser también compañeros de juego, alternando entre uno u otro estilo sin imponer nuestros deseos.
  • Hablarles desde chiquitos, contarles lo que hicimos cuando no estuvimos con ellos, poner palabras a nuestros sentimientos, a nuestros estados de ánimo, contarles historias nuestras y también escucharlos.