Aprendiendo a comer: Baby led weaning

Te contamos de qué va este método que eligen muchas mamás y seguro que escuchaste hablar.

Por María Alejandra Rossi

¿Qué significa Baby led weaning?

Baby led weaning (BLW) es una forma de ir introduciendo la alimentación en forma autorregulada por el bebé. Su nombre fue acuñado por Gill Rapley y Tracey Murkett a partir del libro publicado con ese título en 2008, en el que se plantea cómo introducir alimentos sólidos sin cucharas ni purés. Su postulado de base es que el bebé posee habilidades para comer de forma independiente hacia los 6 meses de edad, tanto por su desarrollo motriz como por su madurez digestiva. La primera ventaja es un menor riesgo de obesidad debido a una mejor autorregulación de la ingesta porque el bebé decide cuánto comer, y además una mejor calidad de la dieta. También genera efectos favorables en la alimentación del resto de la familia, porque el bebé se integra a las comidas familiares, come la misma comida y se familiariza con los sabores individuales de cada alimento, con lo que se reducen también las aversiones cuando el chico es más grande. Por último, esto favorece un mejor desarrollo de las habilidades motoras, en especial la motricidad fina y la coordinación boca-mano, y es todo un juego sensorial que hace de la comida un momento muy divertido.

 

¿Qué se le critica?

Como en todo, hay ciertos aspectos que no convencen. Uno es la deficiencia de hierro, la menor ganancia de peso y el riesgo de atragantamiento. Para disminuir estos riesgos, se recomienda que en cada comida siempre haya un alimento rico en energía, un alimento rico en hierro y una fruta o verdura. También se enfatiza que a la hora de la comida el bebé no debe estar distraído, y debe estar tranquilo y alegre, acompañado por un cuidador que preste atención a sus signos de hambre y saciedad, atendiéndolos de forma afectuosa y rápida.

 

Algunos tips

Si te gusta la idea de probar este método te damos algunas recomendaciones:

-Ofrecé al bebé trozos alargados con forma de dedo, para que pueda agarrarlos y le sobresalga algo de alimento de la mano para poder chupar.

-La comida debe estar suficientemente blanda para poder aplastarla entre su lengua y el paladar.

-Incluí al bebé en las comidas familiares (si está despierto y alegre). Si está cansado, medio dormido y le cuesta llevarse la comida a la boca es mejor no darle.

-Variá la comida, de ser posible la misma que come el resto de la familia, con un máximo de cuatro alimentos distintos por comida. Lo mejor es darle como mucho un trozo de cada comida para empezar, y no más. Si le damos muchas cosas distintas el bebé  se saturará o se agobiará y es posible que lo rechace todo.

-Es fundamental no tener prisa, y no meterle trozos de comida en la boca. El bebé tiene que comer a su ritmo y bajo su control. Por supuesto, se debe evitar la comida rápida, la sal el primer año de vida y los alimentos azucarados.

-Es normal que el bebé haga arcadas, ¡no te asustes!

-Probá antes la comida para comprobar la textura y la temperatura. No le des alimentos que puedan hacerse bola en la boca o que sean difíciles de tragar, tampoco alimentos duros o redondeados.

¡Preparate para bastante lío, comida en el piso y un bebé sucio! Como el bebé guía su alimentación, lo más fácil y cómodo es no usar plato y dejar que vea, toque y conozca de a un alimento por vez. Al principio, debe ser tomado como un juego, por eso es mejor no ofrecer al bebé alimentos cuando tiene mucha hambre o está cansado. Se aconseja darle tiempo, dejar que muerda, mastique, escupa y vuelva a morder. A medida que los bebés crecen aumenta la cantidad que comen.

 

¿Cómo sé si mi bebé está listo?

Si bien se suele establecer la edad de 6 meses para comenzar con la introducción de alimentos sólidos, cada bebé es diferente y bien puede comenzar a probar alimentos a partir de los 9 meses o cerca del año.  Existen algunas señales que pueden darnos la idea de que el bebé estaría listo para iniciar esta etapa:

 

Muestra interés por la comida

Puede agarrar trozos de alimentos con sus manos y llevárselos a la boca

Se sienta sin ayuda o con un apoyo mínimo

Cuando algo viene hacia su boca o cara, abre su boca

Puede indicar desinterés en la comida, volviendo la cabeza lejos

Cierra los labios alrededor de una cuchara cuando se presenta a la boca

Parece interesado cuando otros comen, sigue con su mirada los bocados del plato a la boca

¿Qué alimentos ofrecer?

  • carnes, pollo, pescado, legumbres correctamente remojadas y cocidas (son ricos en hierro)
  • aceite de coco, ghee, manteca, aceite de oliva extra virgen, palta (aportan grasas)
  • una o más verduras, entre ellas alguna rica en almidón o hidratos de carbono de absorción lenta, como papa, batata, zapallo o zanahoria, o bien algún cereal como arroz o quinoa
  • si el origen del alimento rico en hierro es vegetal o leguminosa: en la misma comida sumar un alimento alto en vitamina C, inicialmente pueden ser unos gajos de naranja sin piel ni semillas

 

Experta consultada:

Luisina Troncoso es puericultora, docente, doula, cocinera, investigadora y asesora sobre hábitos saludables para las mujeres en edad gestacional y en etapa de lactancia y los niños, desde su nacimiento y los primeros años de vida. Tiene un Blog titulado “Mama Sabe bien” y se encuentra escribiendo su primer libro para Editorial Planeta. Asesora y brinda talleres sobre hábitos para una vida saludable a familias en la etapa primal. Administra el grupo de Facebook “Alimentación primal para todas las edades” donde circula información sobre alimentación, recetas y proveedores de alimentos orgánicos y sustentables. www.mamasabebien.com.ar