Cómo preparar a tu perro para la llegada del bebé

Tu perro también tendrá que adaptarse a la nueva dinámica familiar.

Por Geraldine Verczberger

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Foto: Norma Saenz Fotografía

Las mascotas son nuestros compañeros de juegos, descanso y quienes siempre nos reciben moviendo sus colas o pidiendo caricias. Con la llegada del bebé, los hábitos de cada familia se alteran pero hay que estar pendientes de nuestros animales para que no se sientan desplazados. Es probable que el can modifique su comportamiento, por eso es fundamental tener paciencia y preparase con tiempo para que este nuevo cambio  se viva de la manera menos estresante para todos los miembros del hogar.

“Primero que nada es importante que sepamos cómo se comporta nuestro perro con otros chicos de diferentes edades y ante la presencia de bebés. Si lo estresa o se pone ansioso al estar cerca de ellos es sumamente necesario consultar a un profesional para realizar con tiempo tareas de socialización previo al nacimiento del bebé. Lo ideal es anticiparse y educar con tiempo a nuestro perro, enseñarle obediencia básica va a ser de mucha ayuda para empezar a prepararnos. Con la ayuda de un adiestrador podemos enseñarle a sentarse, acostarse y permanecer quieto, a ingresar a ciertos espacios solo con nuestro permiso, como puede ser el cuarto del bebé en un futuro. Cuando nazca vamos a querer pasear todos juntos, por esto también será muy útil enseñarle a nuestro perro a no tirar de la correa, poder salir a pasear además fortalecerá los lazos. Anticiparnos y prepararnos lo antes que nos sea posible hará esta nueva llegada mucho más placentera para todos”, explica Marisol Rey,  adiestradora canina profesional.

Una vez nacido el niño, es hora de presentárselo a nuestra mascota. En esta etapa son importantes los ejercicios que se le enseñaron para permanecer quieto y haber logrado cierta educación, comunicación y control. Uno de las prácticas de mayor ayuda es hacerle oler algo  del recién nacido. Es probable que se muestre curioso y algo ansioso, pero utilizando ejercicios de obediencia podemos pedirle que se quede quieto mientras nos sentamos en el sillón o una silla con el bebé a upa e ir premiando su comportamiento por permanecer quieto. Al ser parte de la familia, también tiene que presenciar la hora del juego, la alimentación, paseos y demás actividades que se realicen en conjunto.

Además, hay que estar atentos a las señales que expresan ya que si cuando entramos a un ambiente junto al bebé y nuestro perro da besos, mueve la cola, baja las orejas, todo esto indicaría que está alegre. Pero si no está a gusto se muestra apático, se aleja, ladra o gruñe en su presencia. En general, el perro se acostumbra a compartir las atenciones. También puede suceder que el animal sobreproteja al bebé, si bien es frecuente esta actitud, no es bueno ya que en un futuro puede agredir a un amigo o familiar queriendo erróneamente protegerlo.  La adiestradora Rey agrega: “Cuando el nene crezca eventualmente va  a comenzar a interactuar con nuestro perro, debemos controlar estos juegos y que siempre sean supervisados. La obediencia que le enseñamos durante la primer etapa en el embarazo será de gran utilidad en este momento. Nunca debemos dejar niños sin supervisión con nuestros perros”.

Cuando una mascota ingresa a nuestro hogar, lo hacemos parte de la familia y debemos integrarlo a todos los cambios. La crianza de un niño junto a un animal conlleva a tardes de juegos, cariños y una amistad especial.

Marisol Rey es adiestradora canina profesional, especialista en modificación del comportamiento y directora de Patita Patita Adiestramiento (www.patitapatita.com)