Cordón umbilical, ¿cómo lo cuido?

Tras el parto, el cordón pierde su utilidad e inicia un proceso de autodestrucción hasta que se desprende.

Por Laura Muñoz Carmona.

Mitos recien nacido

Apenas minutos después de escuchar el llanto del bebé y de sentirlo por primera vez sobre nuestro pecho; el doctor sujeta el cordón umbilical entre dos pinzas hemostáticas para detener la hemorragia, y se corta a unos 4 centímetros de distancia del abdomen del recién nacido.

Un honor que en los últimos años ha estado a cargo del papá y, que según diversos estudios recientes, debe realizarse una vez que el cordón deje de latir para que el bebé tenga la oportunidad de absorber, a través de la sangre, ciertos nutrientes como el hierro y la hemoglobina, que están estrechamente vinculados con el óptimo desarrollo neurológico.

Según nos explica la pediatra Karen Silva de Planas, desde el nacimiento el cordón empieza a secarse en forma progresiva y cae alrededor del décimo día de vida, para luego cicatrizar completamente.

 ¿Cómo lo limpio?

Hasta que se caiga por sí solo, tenés que envolver por separado el cordón y la pinza con unas gasas estériles y secas, y cambiarlas cuantas veces sea necesario. No menos de tres veces al día si no se han manchado.

 Cada vez que cambies el pañal tenés que limpiar la zona umbilical, para eso necesitás:

  • De 3 a 4 gasas estériles.
  • Una solución antiséptica. Puede ser alcohol al 70% o clorhexidina, que por ser incoloras, facilitan la valoración de la herida.
  1. Lavate bien las manos con agua y jabón.
  2. Retira la gasa que envuelve el cordón. Si está muy pegada a la piel, humedécela para que se despegue fácilmente.
  3. Empapá una gasa con la solución y limpia con suaves toques, tanto la pinza, como la herida y sus alrededores.
  4. Con la ayuda de otra gasa, secá muy bien toda la zona para evitar que la humedad retarde el proceso de cicatrización.
  5. Por separado, envolvé el cordón y la pinza con una gasa seca, dejando el sujetador fuera del pañal para que se airee.

¿Puedo bañar a mi bebé?

Dar un baño al recién nacido cuando aún no se le ha desprendido el cordón umbilical no está contraindicado, sin embargo, como la humedad retrasa el periodo de curación, deberás tomar ciertas precauciones.

Si el baño es de inmersión, conviene que sea lo más corto posible y secar bien el área del ombligo y su entorno. Si por el contrario vas a bañarlo con  la ayuda de una esponjita, evitá mojar el centro de su pancita.

¿Por qué es importante limpiarlo bien?

El corte del cordón no es más que una herida en la tripita que mantenía unido al bebé de la placenta, y al igual que cualquier otra lesión, puede convertirse en un foco de infecciones que ponga en riesgo la salud de bebé si no se cuida cómo es debido, en especial porque su sistema inmunológico todavía es muy vulnerable.

Lo que no debes hacer.

  • Aplicarle yodo porque puede absorberlo a través de la piel y sufrir problemas de tiroides.
  • Cubrirlo con fajas, porque dificultan el desarrollo de los músculos de la pared abdominal, pueden provocarle vómitos y entorpecer su respiración, y además no influyen en la prevención ni curación de las hernias umbilicales.
  • Ni siquiera cuando parezca que está a punto de caerse.

¿Cuándo llamar al pediatra?

Nuestra especialista nos recomienda acudir al médico si el bebé presenta algunos de estos síntomas en el área umbilical.

Si sangra. Tras la caída del cordón la cicatriz puede sangrar unas gotitas durante varios días. Este sangrado no tiene ninguna importancia y forma parte del proceso normal de cicatrización, por lo que la sangre seca se eliminará durante el baño del bebé. Ahora bien, si el sangrado es abundante, el médico deberá identificar si se debe a un traumatismo, a una mala ligadura o a una alteración en la coagulación de la sangre.

Si no se cae. Al cabo de tres semanas la tripita debe haberse caído, si esto no pasa, es necesario descartar que exista una infección, una maceración por humedad o alguna alteración inmunológica.

Si despide mal olor, si hay supuración o fiebre, o si apareciera el reborde o el abdomen enrojecido y doloroso, puede tratarse de una infección que debe ser atendida a la brevedad.

 Una vez que se cae el cordón umbilical, debés estar atenta al ombligo para prevenir la formación de un granuloma de ombligo o hernia umbilical. Por suerte, existen curas para ambos casos

 

Karen Silva de Planas es médica pediatra egresada de la Universidad Central de Venezuela.