El abc de la dieta de la embarazada

Qué comer, qué evitar y qué significan los antojos

Por Verónica De Martini

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Foto: Pixabay

Hay una realidad: “cada médico con su librito”. No por nada vamos con un obstetra y preferimos cambiar por otro porque este nos pareció muy exigente, o no nos dio confianza, es lógico y está buenísimo que así sea, que cada una busque y encuentre el obstetra que vaya con una. En lo que respecta a la alimentación algunos prohíben el sushi, otros dan el ok en el segundo trimestre, lo mismo con las gaseosas, hay quienes las prohíben terminantemente y otros las aceptan con moderación. Peroooo, de base hay ciertas “normas” de alimentación que está bueno seguir:

– Realizá de 4 a 5 comidas diarias
– Tomá de 3 a 4 litros de líquido diario como agua, aguas saborizadas, caldos de verduras, infusiones.
– Cociná al vapor, a la cacerola y al horno para evitar la pérdida de nutrientes, así que evitá los fritos.
– Usar condimentos suaves
– Controlá la ingesta de alimentos ricos en grasas, azúcares, productos de panadería, copetín, fiambres, embutidos, manteca y crema.
– Como fuente de calcio y proteínas de buena calidad optá por productos descremados en leche, yogurt y quesos.
– Consumí carnes magras y huevo como fuente de hierro y proteínas.
– Incorporá todo tipo de vegetales y frutas, en lo posible crudas y si las vas a cocinar que sea al vapor para evitar la pérdida de fibras y vitaminas. Eso sí, lavalas MUY bien.
– Una buena idea es incorporar en el almuerzo y la cena una cucharada de aceite de uva, girasol maíz y oliva como aporte de ácidos grasos esenciales que el organismo no puede formar.

¿Qué debemos evitar?

Los alimentos y condimentos fuertes y fritos. Disminuí (y si podés directamente evitá) el consumo de todo lo que contenga cafeína (que además prohíbe la absorción de hierro), no exageres con el azúcar ni la sal y empezá a prestar especial atención a las etiquetas de los alimentos para ver qué estás consumiendo realmente. Ojo con la carne cruda o poco cocida que pueden producir intoxicación, lo mismo los mariscos, mejillones, etc.; si vas a un restaurante exigí que tu plato de carne esté bien cocido, y si no es así mejor entregarlo al mesero para que lo cocinen de nuevo a que arriesgarte a comerlo. Y por supuesto evitá el alcohol, el tabaco y otras drogas, ¿sabías que está demostrado que es perjudicial para el desarrollo del bebé?

De antojos y otros consejos
Mientras que algunos expertos relacionan los antojos con los cambios hormonales que se producen durante el embarazo, otros especialistas (entre ellos algunos nutricionistas), creen que los antojos surgen para compensar una necesidad nutricional. Como nadie ha revelado lo que son realmente los antojos, por las dudas prestales atención, tal vez si morís por comer fruta es que tu cuerpo te está pidiendo algo.
No dejes de hacer ejercicio, no solo te va a ayudar para los dolores y prepararte para el parto, sino que además vas a prevenir el aumento excesivo de peso y la aparición de diabetes gestacional. Por supuesto que tenés que respetar los horarios de digestión y no hacer ejercicio por lo menos una hora después de haber comido, ni tampoco hacer ejercicio con el estómago vacío porque puede provocar malestares, mareos y otros inconvenientes.

Experta consultada: Lic. Liliana Grimberg, Nutricionista Dietista, MN 978, Coordinadora del Área de Nutrición CTMR.