El deseo sexual en el hombre

Por Mariana Kersz, Psicóloga y Sexóloga Directora de Clínica de Parejas

La paternidad trae aparejados muchos cambios. Los futuros padres pueden sentirse abrumados por la inmensa responsabilidad que tendrán y esto puede generar inestabilidad emocional, stress y en algunos casos, angustia y mucha ansiedad. Una vez que nace el bebé esto se suma al cansancio por las noches sin dormir y los cuidados hacia la mujer y el recién nacido y se genera un cocktail en el que muchos hombres olvidan casi por completo el lugar que ocupaba el deseo sexual en la vida de la pareja.

Es perfectamente normal que en esta situación de agobio y presión -emocional, laboral, familiar- el hombre se sienta perturbado. Incluso muchos hombres que han tenido relaciones durante todo el embarazo luego del parto quedan casi “en pausa”, con su deseo sexual muy bajo.

Hay que entender que habrá un tiempo de ajuste, de entendimiento y de acomodación en la relación, que cambió dando lugar a un nuevo integrante. Ahí donde había una pareja, ahora hay una familia y ya los tiempos para la intimidad no serán los mismos, estarán más cansados y seguramente más conectados con la vida de ese bebé que los demanda 24/7 que con la sensualidad y el erotismo en la relación. Esto es una realidad. Por otro lado, el cuerpo de la mujer claramente cambia a lo largo de las 40 semanas y acá es donde aparecen los casos de un sinnúmero de hombres que ven a sus mujeres muchos mas sexies y voluptuosas, por lo que el deseo sexual aumenta al fantasear con las nuevas y prominentes curvas e incluso la panza. Y por el contrario, aquellos hombres que al ver a sus mujeres embarazadas, no pueden despegarse del concepto más maternal, que quita sensualidad e impacta negativamente en el deseo, porque son hombres que presentan mucha dificultad para poder aunar deseo y maternidad, todo, en una misma mujer.

Si esto es sólo a lo largo del embarazo no es preocupante, como decía antes, las nuevas responsabilidades, la angustia, el nerviosismo y los cambios en el cuerpo femenino traen cambios en la líbido masculina que pueden ser pasajeros. Lo preocupante va a presentarse cuando un hombre con un deseo sexual normal a alto deja de mostrar interés cuando su pareja está embarazada o luego de haber presenciado el parto y no vuelve a recuperar su líbido a lo largo de la lactancia.

Hay algunas soluciones que podemos intentar en casa antes de acudir a la consulta a Sexología:

  • Aumentar la comunicación: no va a resolver la falta de deseo, pero va a mantener el conflicto en diálogo y eso puede permitir escuchar y ser escuchado en las dificultades, sin reproches.
  • Petting: este nombre tan gracioso alude al acariciar, franelear. ¡Acariciarse sin presiones! no es necesario tener sexo con penetración, busquen alternativas, largas sesiones de mimos, de besos, de caricias sensuales bajo las sábanas. Ponerse de novios es la forma más saludable y placentera de recuperar la pasión.
  • Estar alertas: si bien puede ser una situación pasajera, puede también instalarse. Y la baja en el deseo sexual empeora si no hacemos nada para resolverlo. No existe nada similar a un interruptor para volver a activarlo. Ahí es cuando será necesaria la consulta a Sexología para poder volver a tener una vida sexual plena y feliz en pareja.