Embarazo, ¿qué estudios me tengo que hacer?

Armamos una guía explicando cada uno de los estudios que te harán durante el embarazo y cuál es su finalidad, ¡siempre es importante estar informada!

Por Verónica De Martini

pregnant-1597889

 

Antes del embarazo

Lo ideal es que vayas a ver al obstetra antes de quedarte embarazada para que ya arme tu historia clínica, evalúe tus antecedentes médicos, de tu pareja y familiares. También se busca qué anticuerpos tenés o si es necesario aplicar alguna vacuna, y se te indicará que comiences a tomar ácido fólico (idealmente hay que tomarlo desde tres meses previos a la búsqueda). Dato importante: anotá siempre las fechas de tus menstruaciones, porque después te van a preguntar siempre acerca de la última.

 

¡Estoy embarazada!

Ahora sí, el test dio positivo. Emoción, shock, miedos, proyecciones, una catarata de emociones pasa por tu mente, y, lo primero que hacés, es pedir turno con el obstetra. Esta será la primera de muchísimas visitas durante los próximos nueve meses, y empiezan, ahora sí, una batuta de estudios médicos:

Test de embarazo en sangre: se hace un análisis de sangre muy sencillo para confirmar el embarazo

Ecografía transvaginal: es para calcular la edad gestacional del embarazo, y se hace a partir de lo que se calcula que sería la semana 6 o más. Permite evaluar el útero en general, el endometrio y los ovarios. Se realiza por vía vaginal con un transductor especial de alta resolución enfundado en un preservativo y no duele.

Controles médicos: Durante los controles se constatará tu peso inicial y luego el aumento o no que vayas teniendo, también la presión arterial y se ven los estudios que te realizaste y se responden todas tus dudas. El control se realiza una vez al mes hasta aproximadamente la semana 32 que empiezan a ser con intervalos más cortos, y a partir de la semana 34/35 los controles ya son semanales.

Rutina de laboratorio (sangre y orina): Con la orina se realiza un urocultivo en el primer y último trimestre, y si tenés antecedentes de infecciones urinarias a repetición se solicitará en el segundo trimestre también. El urocultivo es para diagnosticar la bacteriuria asintomática, es decir, la presencia de bacterias en orina que, aunque no generen síntomas, pueden desencadenar contracciones uterinas e infecciones maternas graves si no se tratan.

Con la sangre se determina el Grupo y Factor sanguíneo para evitar la Enfermedad Hemolítica Feto Neonatal, que se puede originar si la madre es RH Negativa. Se genera a causa de anticuerpos que se forman en la mamá y pasan a través de la placenta hacia el bebé destruyendo los glóbulos rojos.

Estudios para estimar el riesgo de cromosomopatías: son para estimar si el bebé presenta alguna enfermedad en sus cromosomas. Se realiza si la pareja lo desea y existen diferentes métodos: estudiar el ADN Fetal libre desde una simple muestra de sangre de la mamá que se envía al exterior, se realiza a partir de las 10 semanas de embarazo y arroja un resultado en un 99,9%. Otra manera es el Screening del Primer Trimestre, en este se utiliza la edad materna, ajustado a una serie de marcadores bioquímicos (Free Beta HCG y Papp-A) y marcadores ecográficos (Translucencia Nucal, Doppler del Ductus Venoso, Doppler de la Válvula Tricúspide, Hueso Nasal). Este estudio arroja en su conjunto un resultado estadístico, no confirmatorio, del 95% de seguridad en los valores, lo cual es un buen valor siempre y cuando lo realice un profesional entrenado y acreditado. ¿El plus? Es un estudio no invasivo que no compromete en lo más mínimo la vitalidad del feto.

Vale destacar que durante el Screening del Primer Trimestre, se realiza un ecodoppler de las arterias uterinas de la mamá que permiten predecir si tenés riesgo de desarrollar una hipertensión temprana en el embarazo, o sea, antes de la semana 34. Este estudio se realiza con una extracción de sangre en la semana 9 y una ecografía entre la semana 11 y 13.6

Ecografías: a partir del segundo trimestre se empieza a pedir la medición de la altura uterina que permite valorar el crecimiento fetal y estimar la edad gestacional. Sobre el final del embarazo, la eco determina el peso fetal aproximado y la posición del bebé.

Scan Fetal: se pide en la semana 20. Es una ecografía que estudia en detalle la formación del bebé y permite diagnosticar malformaciones neurológicas, renales, relacionadas con el corazón y con los grandes vasos sanguíneos. Así, si existe un cuadro especial se puede realizar su seguimiento y, de ser necesario, programar el nacimiento en un centro especializado.

Junto con esta se realiza otra transvaginal con la finalidad de medir el cuello del útero y determinar si se encuentra acortado a esta altura del embarazo, lo que permite tomar conductas para prevenir un parto prematuro. También se realiza, por vía transvaginal, un doppler de arterias uterinas para volver a estimar el riesgo de desencadenar eventos hipertensivos a lo largo del embarazo.

Prueba de Tolerancia Oral a la Glucosa (P75): se realiza entre la semana 24 y 28. Consiste en una extracción de sangre en ayunas, seguida de la toma de un vaso de un líquido endulzado con glucosa y una nueva extracción de sangre a las dos horas. Se evalúa el resultado, dado que, en ocasiones, las pacientes embarazadas presentan dificultad para metabolizar los hidratos de carbono, desarrollando Diabetes Gestacional. ¿Un secreto? En algunos centros al agua le mezclan un poco de limón y se hace más “pasable”, otros en lugar de hacerte tomar el líquido te dan un desayuno bien potente. Y sí, algunas mujeres dicen que es asqueroso y para otras no es nada, tendrás que pasar por tu propia experiencia.

Ecografía 4D: es a elección tuya, pero si la querés hacer la semana ideal es la 28

Electrocardiograma y Riesgo Quirúrgico: se realiza sobre el final del embarazo al igual que una rutina completa de laboratorio.

Cultivo Vaginal y Perianal: Se realiza entre las semanas 35 y 37, es la prueba de detección de Estreptococo del Grupo B. De estar presente, en el momento en que rompas bolsa o comiences el trabajo de parto, se te administrará un antibiótico porque esta bacteria puede transmitirse al bebé durante el parto y, en algunos casos, provocar complicaciones infecciosas en el recién nacido.

Monitoreo Fetal: es un estudio por el cual se registran los latidos del corazón del bebé para evaluar los cambios que tiene ante los movimientos y, de esa forma, evaluar el bienestar fetal. Durante el trabajo de parto se usa para evaluar la relación de los latidos cardíacos del bebé con las contracciones. El monitoreo empieza a partir de la semana 38.

 

Nació el bebé pero los controles continúan

Durante la internación se chequea que el útero este retraído, subumbilical, que los sangrados no sean abundantes y que vayan disminuyendo con el correr de los días, que las mamas estén blandas y no se encuentren turgentes, y que de tener puntos, ya sea por una episiotomía o por una cesárea, que posean una adecuada higiene y estén los más secos posibles para garantizar una mejor cicatrización. Y por supuesto, evualuar y manejar cualquier dolor o molestia que tengas.

Experto Consultado: Dr. Ignacio Pérez Tomasone, coordinador de obstetricia de Halitus Instituto Médico. MN114.408