La importancia de las rutinas

En su columna semanal nuestra psico habla de los beneficios de dar una rutina a los chicos.

Por Mariana Kersz

Foto Norma Sáenz Fotografía

Norma Saenz Fotografía 15

Expertos, educadores, mamás y papás de todo el mundo estamos de acuerdo en que los niños precisan de una rutina clara y concreta. También estamos de acuerdo en que puede haber algunas excepciones como en algún evento especial o durante las vacaciones, pero un niño que sabe “hacia dónde va” y que sabe quién puede prever sus actividades diarias, tiene una mejor sensación general y es emocionalmente más estable.

¿Que aportes tiene proveer una rutina?

La rutina infantil tiene muchos beneficios:

– Se crea una sensación de confianza y seguridad para los niños: tienen la tranquilidad de saber que va a pasar “después”.

– Permite desarrollar su autonomía si saben qué hacer en diferentes situaciones (por ejemplo antes de acostarse tienen que lavarse los dientes).

– Permite que los niños encuentren una linea de tiempo fácil de seguir: después de la cena es el baño, ponerse el pijama, lavarse los dientes, luego el cuento, luego se apagan todas las luces…etc.

– Se genera una automatización para el futuro, pequeños gestos que sueltos carecen de relevancia, tienen una influencia ampliamente significativa en el día a día. Por ejemplo siempre tienen que cepillarse los dientes después de comer. O lavarse las manos antes de cada comida.

– Un niño que está acostumbrado a una rutina desde pequeño, no necesita un sistema de premios para realizar cada actividad. Va a ir solo/a a la cama a esperar su cuento.

-La rutina crea un sentido de anticipación
Todas las actividades que se repiten diariamente pueden convertirse en una rutina precisa. Esto incluye:

– Los momentos del día: por ejemplo al amanecer nos aseamos, nos sacamos el pijama, nos ponemos el guardapolvo del jardín, etc. A la tarde cuando vuelven del colegio toman la merienda. Etc.

– Comidas: sentarse a la mesa cuando se los llama, permanecer sentados durante la comida, llevar su plato a lavar, etc.

– Juegos: si bien en el momento de juego es fundamental no establecer una rutina, porque justamente es un momento de creatividad y distención, si se puede hacer que luego guarden los juguetes como parte de la rutina.

En general a todas las familias les funcionan rutinas más o menos similares. No importa si el baño es antes o después de la cena o si en vez de un cuento es una canción (o dos…¡o tres!) lo importante es que fomentes de a poco los tiempos, permitas a tu hijo que pueda anticiparse a la acción siguiente y que de a poquito, cobre una autonomía que le permita independizarse.

 

Mariana Kersz es Psicóloga MN59610, Sexóloga Especialista en Terapias de Pareja y Directora de la Clínica de Parejas www.clinicadeparejas.com