La maternidad: tu sueño hecho realidad

Algunos consejos prácticos para llevar “adentro de la billetera”.

Por Mariana Kersz

Foto Norma Saenz Fotografía

Norma Saenz Fotografía 6

Acabás de ser madre, uno de los sueños y anhelos de tu vida convertidos en realidad. Pero…¡qué difícil resultó esta experiencia! Te dejamos algunos consejos para que puedas atravesar esta maravillosa estapa, los primeros días de tu recién nacido de la mejor manera posible. Hablemos de sueño, hablemos de alimentación, de miradas. Hablemos del baño y de pequeños tips para hacer estos días los más lindos de tu vida.

– Los bebés recién nacidos duermen muy poco de noche y bastante de día. Esto es porque aun no distinguen el día de la noche, esto puede demorar unas semanas e incluso meses hasta que lo logran.

– Los recién nacidos lloran mucho, es su única manera de marcarte que está necesitando algo (tus brazos, comer, masajes en su pancita, dormir, cambiarse…). Pronto vas a aprender a distinguir entre las diferentes formas de llamarte que tiene, no todos los llantos son iguales ni llora de la misma manera cuando tiene hambre que cuando tiene frio.

– Los bebés se alimentan a demanda, esto significa que no es por tiempo sino cuando el bebé lo desee, es “a voluntad”. Cuando decimos a demanda no decimos “teta a demanda”, porque no todas las mamás pueden dar la teta y cuando hay alguna dificultad, se puede dar la mamadera con el mismo amor y la misma mirada amorosa que lo llene de mimos.

– Cambiar los pañales de tu bebé es muy simple pero requiere de algo de práctica. Si tenés una nena es importante que siempre la higienices de adelante hacia atrás, es decir primero la bulva y luego la colita, de modo de no contaminar sus genitales con bacterias del ano, ya que puede generarle una infección urinaria. Nunca dejes a tu bebé solo en el cambiador o en el borde de la cama, evitá accidentes.

– El momento del baño es un momento muy especial. Siempre consultá al neonatólogo, pero en general la sugerencia es dar el primer baño a partir del momento en que se le cae el cordón umbilical (cerca de las 2 semanas de vida). Siempre con mucha suavidad y sin dejarlo solo, en ningún momento y bajo ninguna circunstancia. El momento del baño es ideal para compartir por ejemplo papá y bebé, ya que habitualmente el padre está afuera durante el día y puede conectarse con su recién nacido al llegar de trabajar. ¡Es un momento relajante y divertido para ambos!

Siempre que tengas dudas o inquietudes consultá con tu neonatólogo o el pediatra que hayas elegido para tu hijo. Y si te sentís nerviosa, angustiada o sobrepasada por la llegada de tu hijo, es importante que puedas recibir apoyo emocional psicológico.

Recordá que lo que tu recién nacidos necesita es amor, amor y mucho amor.

 

Mariana Kersz es Lic. en Psicología MN 59610 y Directora de la Clínica de Parejas www.clinicadeparejas.com