La piel del bebé

#EsdeMamá en Eventos: Fuimos invitadas al evento de Cethapil Baby, y aprendimos acerca de la piel del bebé. En esta nota, lo compartimos con vos.

Por Verónica De Martini

Bajo el hashtag “Tan dulces como tus caricias”, Cethapil presentó su nueva línea de crema, aceite y shampoo para bebés. Fuimos parte de un rico desayuno donde la Dra. Andrea Santos Muñoz dio una charla acerca de la piel de nuestros bebés.

¿Sabías que la piel es el órgano más grande que tenemos? Es un tejido que cubre todo nuestro cuerpo, lo cual representa un 15% de su peso corporal y aproximadamente 2 metros cuadrados de superficie (más aún en recién nacidos).

La piel se divide en tres capas: Epidermis, de protección e hidratación (dentro de ella, se encuentra la capa córnea que es de vital importancia), Dermis para el mantenimiento y la elasticidad, y la Hipodermis para obtener energía.

Funciones y diferencias con los adultos

La piel tiene varias funciones fisiológicas: protege al cuerpo contra amenazas físicas, químicas y biológicas del entorno; es un termostato de gran alcance que nos ayuda a mantener una temperatura adecuada en momentos de temperaturas extremas; y regula muchas actividades metabólicas.

A diferencia de nosotros, los adultos, la piel del recién nacido es más delgada, tiene menos pelo, menos secreción sebácea, actividad sudoral y regulación térmica. Los bebés tienen la piel más reseca  y una mayor relación entre la superficie corporal y el peso, lo cual hace que su riesgo de absorción a través de la piel sea mayor.

Aunque en el útero la piel del bebé es un órgano estéril, a las 24 hs del nacimiento ya está colonizada por bacterias del ambiente, y empieza a sufrir cambios progresivos y maduración durante todo el primer año. Al final de este período, se estabiliza el pH de la piel, se fortalece la función de barrera y se desarrolla su flora benigna.

Cuidados

– Hay que usar productos diseñados específicamente para la piel del bebé (no te dejes guiar por frases como “a base de productos naturales” o “dermatológicamente testeado”) y  que sean productos hipoalergénicos.

– También hay que prevenir la toxicidad de productos que puedan ser absorbidos y evitar el contacto con agentes químicos que puedan ser irritantes o dañinos para los bebés.

– Las cremas y aceites se pueden utilizar desde el primer día de vida, lo ideal es que sea después del baño.

-Anotá estos ingredientes naturales y sus beneficios para que a la hora de comprar un producto sepas qué mirar en la etiqueta:

Manteca de Karité: antioxidante, antiinflamatorio, protector de la piel

Pantenol – Vit B5: mejora la hidratación, mantiene la suavidad y elasticidad de la piel, fortalece la barrera epidérmica.

Glicerina: hidratación intensiva del estrato córneo, mejora la función de barrera de la piel

Tocopherol – Vit E: calmante, hidratante, fortalece la barrera epidérmica.

Andrea Santos Muñoz es Dermatologa General e Infantil y Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, www.asmdermatología.com.ar