Lactancia materna frustrada

Hoy le damos la palabra a dos puericultoras, una hablará de las causas frecuentes de la lactancia frustada y la otra de cómo resolver el tema de la lactancia en el caso de la muerte perinatal.

Por Andrea López Aguerriberry

 Entre las ventajas de la lactancia materna, sabemos que, además de ser la mejor alimentación para el recién nacido, ayuda a establecer profundos lazos afectivos y suele ser un momento de encuentro íntimo entre la mamá y el bebé. Sin embargo, no todas las mamás pueden amamantar. ¿Cuáles son las distintas causas que llevan a una lactancia frustrada?:

Dani Cimma, Puericultora: “en la práctica, veo que la mayoría de las mujeres que tienen información previa, cuentan con apoyo y sostén, conocen los mitos más comunes en relación a la lactancia y tienen confianza, logran establecer el amamantamiento con su bebe de forma más sencilla, ya que existe un empoderamiento dado por la confianza y la información que les permite llegar ahí donde ellas desean. No dudan de su capacidad y entienden que la lactancia es la “norma natural”, que todo está dado para poder lograrlo y que, si cuentan con el apoyo, ¡podrán hacerlo!.

La lactancia es tan fácil como su esencia animal (somos mamíferas y desde la naturaleza, el pecho tiene la función de alimentar a la cría y todo está en principio dado, para que así pueda ser – ejemplo ilustrador: nadie se acerca a preguntarle a la hembra perro como viene con la producción de leche y si tiene suficiente, los cachorros maman a libre demanda sin interferencia y así garantizan su alimento) y  tan difícil como su esencia humana (porque somos seres sociales y ahí donde aparecen los pensamientos, emociones, sentimientos e intervenciones, todo se complejiza). Por eso es MUY importante que las mamás que esperan a sus bebes se informen previamente. Muchas veces se deja la lactancia como algo que “bueno ya veremos cuando nazca el bebe que pasa”, se subestima la importancia de la información previa y entonces, para cuando el bebe nace, el terreno es más permeable a las intervenciones e información inoportuna.

Una mamá que no cuenta con apoyo en su lactancia, y que no tiene confianza, será posiblemente más vulnerable ante las opiniones de su familia o las intervenciones personal sanitario, por ejemplo, en relación con su lactancia.

La frustración de una mamá ante la lactancia dependerá en gran medida de lo que esperaba. La lactancia aparece como un hecho del maternaje ante el devenir de la maternidad, se trata de un momento emocionalmente muy intenso en la vida de una mujer, muy vulnerable también (en el buen sentido de la palabra), donde se ponen de manifiesto cuestiones muy profundas que van desde el vinculo con nuestra propia madre, hasta el vínculo con la sexualidad y el propio cuerpo. Será muy interesante como mujer poder identificar si esa maternidad que me atraviesa, y la lactancia, se está dando desde el mandato o realmente desde el deseo. Si la lactancia (y también la no lactancia) pueden elegirse libremente, sin juzgamientos propio o ajenos, seguramente habrá también menos frustración”.

Lactancia frustrada

Monica Moscovich, Puericultora: “Una vez alumbrada la placenta, el cuerpo reacciona, aunque la mujer pierda a su bebé antes de la fecha de parto, dando lugar a la “subida de la leche”, ya que el cuerpo entiende por finalizado el embarazo y convierte los pechos en fuente de alimentación para su bebé.

Cada mujer es distinta y tiene diferentes necesidades, pero en cualquier caso el apoyo de una profesional en lactancia es fundamental para acompañar el doble duelo: la pérdida de su bebé y la incapacidad de cumplir con la función biológica de amamantar. En estos casos debemos seguir al cuerpo de la mujer y escucharlo.

Algunas mujeres se sienten aliviadas con medicación y vendaje para inhibir la lactancia de manera inmediata. En ocasiones aparecen sentimientos de enojo y confusión al pensar que el duelo se hace más intenso con una lactancia que no alimenta, en cambio, otras mujeres dejan que la leche brote de sus pechos y puedan vivir de esta manera, una lactancia sin bebé, descongestionando cuando sea necesario y acompañar a que poco a poco la producción disminuya a falta de demanda del bebé.

Todas las decisiones deben ser respetadas y acompañadas, ya que están entrelazadas de manera física, emocional y psicológica. Un buen acompañamiento y asesoramiento permite a la mujer vivir su propia realidad y no la que otros esperan que viva. Decidir con la cabeza en estos casos es difícil, pero con información y apoyo, estas resoluciones con las que vivirá para siempre, colaborarán en el duelo, en los recuerdos y las vivencias para que futuros embarazos y lactancias sean positivos”.

Pilares de la lactancia materna (Por  Dani Cimma):

Tener información previa (agarre correcto al pecho, regulación la producción, técnica de lactancia, importancia del calostro, cómo manejar la bajada de leche, la libre demanda, contacto precoz con él bebe, etc.),

Contar con apoyo y sostén (el rol del padre, de la familia, de profesionales de la salud y posibles grupos de apoyo a la lactancia)

– Conocer los mitos (creencias erradas asociadas a la lactancia)

-Tener confianza (en una misma como mamá, en la capacidad de los pechos para producir la leche suficiente, en el bebe y sus reflejos y capacidades, en el aprendizaje ante las dificultades que puedan surgir).

Expertas consultadas:

Dani Cimma, Puericultor, Atención particular en consultorio y domiciliaria. Talleres y Charlas.

1132859271

Monica Moscovich, Puericultora ACADP