Mitos y verdades de la lactancia

La maternidad siempre llega de la mano de consejos y opiniones de los que nos rodean y uno de los temas más discutidos es el de la lactancia materna. Hora de develar la verdad.

Por María Alejandra Rossi

Gentileza Prensa

Aunque bienintencionados, los comentarios de amigos y familiares a veces han pasado a través de generaciones como conocimientos irrefutables, muchas veces distorsionándose en el camino. Charlamos con la puericultora Dani Cimma, para derribar mitos y conocer la verdad oculta detrás de estas famosas frases:

“Lo que comemos cambia el sabor de la leche”

Esto no ocurre directamente. Si una mamá come un chocolate, la leche no tendrá sabor a chocolate. Sí es cierto que el sabor de la leche puede ser modificado por algunos alimentos: las investigaciones han demostrado que algunos componentes de ciertos alimentos pasan a la leche aportando sabor, como por ejemplo la menta. Pero esto no significa que entonces la leche materna tendrá el sabor de ese alimento, tal como el adulto lo conoce. Además, esto no ocurre con los mismos alimentos en todos los bebés.

Los posibles cambios en el sabor de la leche materna no deben ser considerados como algo negativo, sino que la variación de sabor puede ser interesante para el bebé, pudiendo favorecer su futura adaptación ante nuevos alimentos.

“Debemos comer ciertos alimentos para producir más leche”

La producción de leche es regulada por la succión del bebé. A mayor succión en el pecho, mayor será la producción de leche. El estímulo correcto del bebé en el pecho a libre demanda de frecuencia de tomas, y de tiempo de las mismas, garantiza la producción del volumen adecuado de leche materna. Hay madres que refieren un aumento en su producción ante el consumo de determinados alimentos, y hay también quienes no refieren ningún aumento. En tal caso, cualquier efecto en la producción de leche no es empírico, y está basado en “sensaciones” de las madres que los consumen.

“La cesárea es incompatible con la lactancia”

¡Claro que no! El establecimiento y desarrollo de la lactancia no depende en ningún caso del tipo de parto. Es cierto que hay ciertas intervenciones en los nacimientos que pueden demorar el contacto entre la mama y el bebé, pero esto no es determinante en relación con la lactancia. Además, estas intervenciones ocurren mas allá de si el parto se da por vía alta o baja.

“Después de una cirugía en las mamas la mujer no puede amamantar”

La única cirugía en las mamas que impediría a una mujer amamantar es la mastectomía. En los casos de reducción mamaria, donde se reduce la glándula mamaria original, la lactancia podría verse afectada, aunque no necesariamente. En cuanto a la cirugía donde se colocan prótesis mamarias, no existe ningún impedimento en la mujer para poder amamantar.

“Hay que espaciar las tomas para que los pechos se llenen de leche”

Esta afirmación no tiene nada de cierta, de hecho, todo lo contrario. Cuanto más seguido el bebe tome el pecho, más leche se producirá. Existe incluso un mecanismo local en cada mama que regula la producción de leche. A medida que la leche se acumula en el pecho se activa un factor que frena e inhibe la producción porque entiende que “no hace falta” producir más, porque el pecho está lleno.

Por eso es importante no espaciar las tomas, y que el bebé pueda mamar a libre demanda, ante las señales tempranas de hambre.

“Después del año, la leche materna ya no aporta nutrientes para el bebé”

¡Claro que sí los aporta! La leche materna va cambiando su composición, adaptándose siempre a los requerimientos nutricionales del bebé. Es siempre un alimento completo, vivo, complejo, que aporta nutrientes, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Es, además, una inestimable fuente de defensas para él bebe, de células inmunológicas.

Es importante destacar que la OMS recomienda la lactancia materna hasta los 2 años, o más. Mientras se mantenga la lactancia, se mantienen para el bebé o niño todos los nutrientes y defensas requeridos. Se mantienen todos los incontables beneficios de la lactancia materna, además del aspecto vincular y emocional.

Experta consultada:

Dani Cimma, Puericultora, Atención particular en consultorio y domiciliaria. Talleres y Charlas.

Teléfono: 1132859271. IG: @dancimma_lactancia.  E-mail: danicimma@gmail.com