¿Preparaste a tus hijos frente al grooming?

 

Por Flavia Tomaello

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       Seguramente llegás a las nuevas tendencias cuando ya han pasado o cuando ellos ya tienen dominio absoluto. Su facilidad para manejar los dispositivos no refleja su madurez para interpretar las consecuencias.

       ¿Te enteraste de la existencia del grooming? Se trata del acoso que un mayor de edad ejerce sobre un menor disfrazando su identidad y sus intenciones, generalmente sexuales, cubiertas por una supuesta relación de amistad.

       Su gravedad suele trasladarse al mundo físico. Incluye el envío de pornografía, el pedido de imágenes a los pequeños y la invitación al encuentro personal. No se trata de delitos que no conozcas, sino del mismo abuso de menores que se reconfigura bajo las posibilidades de Internet. Lo más grave de esta práctica es el desconocimiento de los padres. Unicef asegura que casi el 40 % de los adultos desconoce su existencia.

       Como madre te toca ponerte a tono y tomar precauciones. Veamos qué debés hacer:

– Hacete cargo. Informate. Metete en las redes aunque no te agrade. Compartí la preocupación con otras madres. Unite.

– Debés formar a tu hijo para que sea un ciudadano digital. No debés sólo controlar, tenés que hacer que aprenda a cuidarse.

. No prohíbas totalmente el uso de herramientas o dispositivos. Sí podés demorar la edad en que los habilites porque si son más maduros pueden cuidarse más, y también podés limitar el tiempo de uso.

– Instalá control parental.

– Abrí el diálogo. Haceles ver que lo que sucede en el mundo físico, sucede en la red. Sacales la idea de que lo que se hace en Internet es inofensivo, que los contenidos sólo los leen las personas que desean. Ayudalos a entender que no deben hacer nada en el universo digital que no realicen fuera de él.

– Colocá los equipos en un espacio público de la casa. Que sean de uso compartido. Limitá el tiempo de conexión y evaluá cuándo efectivamente se está haciendo uso para estudiar.

– Tus hijos deben compartir sus contraseñas con vos.

– Dejá claramente establecido que no deben compartir nunca estos datos: nombre completo, el domicilio y el teléfono. Ninguna imagen. Tampoco referencias personales como cantidad de hermanos y sus nombres, nombres de los padres, rutinas de la casa, los datos de las personas que ayuden en el hogar, horarios o actividades de los integrantes de la familia, ausencias temporarias o vacaciones.

– Tus hijos no deben llenar ninguna planilla o solicitud sin tu presencia. Las mismas condiciones valen para la descarga de software de la web.

– Mantené actualizados los dispositivos en materia de seguridad y con las contraseñas resguardadas.

– Aunque les moleste debés tener acceso a sus redes sociales.

– No publiques fotografías o filmaciones privadas de manera pública. Sembrá con el ejemplo.

– Revisá diariamente sus dispositivos: qué contactos nuevos tienen, verificá si conocés a todos. No aceptes “solicitudes de amistad” de desconocidos y enseñales lo mismo a tus hijos.

– Toda la información en smartphones puede volverse pública si sufren un ataque.

– Acostumbralos a que no respondan mensajes de desconocidos.

– El GPS es útil para localizarlos, pero también lo es para que cualquiera lo haga a través de las redes.

– Educalos en el uso de la webcam: todo lo que se ve puede ser falso y todo lo que graben puede hacerse público.

– A cualquiera que sea hostil es preciso advertirle que está cometiendo un delito.

– No desmerecer ninguna situación por el hecho de que se dé en la red.

– Inculcale que puede recurrir a vos. No debe acceder a ninguna situación de chantaje, bloqueá a todo sospechoso y cambiá los perfiles si es preciso.

– Si percibís un acoso, tomá nota de todos los datos, reuní las pruebas y denunciá, aún si ha remitido.

Descripción de la autora: Flavia tiene un posgrado en Psicología, Educación en Infancia, es Lic. en Comunicación Social y CPN. Ha publicado más de 50 libros, es fotógrafa y periodista. Además tiene un hijo de 8 años, le gusta hacer manualidades, leer y cocinar. @flavia.tomaello