¡A volar! (de a dos)

Viajar en avión embarazada, es posible. Tomando ciertas precauciones, se puede disfrutar de cualquier viaje.

Por Verónica De Martini

aircraft-1036959

Foto: Pixabay

Sacar un pasaje en cuotas -con mucha anticipación- es lo más común del mundo en nuestro país, pero a veces, en el lapso que queda entre la emoción del boleto en mano y la fecha del despegue, pueden pasar muchas cosas… una de las cuales es ¡quedar embarazada! Si te pasó, seguro que una de las primeras cosas que pensaste fue “¿Qué hacemos con el viaje?”. Tranqui, no pasa nada, si te cuidás y tomás algunas precauciones, vas a poder disfrutar de tu viaje como de cualquier otro. Incluso muchas mujeres aprovechan una vez que saben el sexo del bebé, para pegarse una escapadita a hacer las compras necesarias.

Tené en cuenta estos consejos:

  • Desde el punto de vista obstétrico, sólo existe contraindicación de viaje en ciertos casos, como por ejemplo cuando es un embarazo múltiple, o hay alteraciones en la placenta.
  • Desde el punto de vista general, si sufrís de enfermedades cardiovasculares o respiratorias, también se desaconseja viajar en avión.
  • Si el embarazo marcha bien, el momento más seguro para viajar es en el segundo trimestre. ¿Por qué? Porque en el primero y el último hay más posibilidades de complicaciones; además, en el primero hay también limitaciones con respecto a algunos medicamentos. Y además, siendo prácticas, en el segundo trimestre ya desaparecieron las náuseas, y la panza todavía no pesa tanto.
  • Antes de viajar averiguá cuál es la disponibilidad y el acceso a un servicio médico especializado en el destino. Embarazada, es mejor ser precavida, ¿no? No dejes de contratar un seguro médico que cubra todos los problemas asociados con el embarazo y eventuales traslados durante el viaje.
  • Si no te acordás cuál es tu grupo sanguíneo y el factor Rh, es un buen momento para averiguarlo, ante cualquier eventualidad es importante que lo sepas.
  • Tené en cuenta que las aerolíneas no permiten viajar a embarazadas a partir de la semana 35, y si estás entre la 26 y la 35 -por las dudas- presentá con anticipación un certificado médico con fecha probable de parto. Ojo con los cruceros que la restricción es partir de la semana 28 (¡y algunos antes!).
  • Cuando tenés varias horas de viaje por delante, el embarazo se asocia con un mayor riesgo de tromboflebitis. ¿Cómo evitarlo? En los aviones, elegí el asiento del pasillo y caminá una vez por hora; en el auto hacé paradas cada dos horas. ¡Y no te olvides de usar el cinturón de seguridad con banda de hombro y abdomen!
  • Una vez en destino, olvidate de la idea de hacer buceo y practicar deportes acuáticos, mejor nadá tranquila por el mar y disfrutá del descanso en la playa.
  • Muchos destinos requieren vacunas para ingresar, ¡hablalo con tu médico! Las vacunas como la fiebre amarilla y triple viral están contraindicadas.
  • Y por las dudas no comas nada raro o en lugares poco confiables y hacé una inversión en agua mineral en lugar de la canilla. Las infecciones por enfermedades transmitidas por agua y alimentos, tienen serias consecuencias.

Sí, puede parecer mucho, pero no es más que tomar algunas precauciones. Y siempre antes de cualquier viaje, consultá a tu obstetra, él es quién mejor te puede asesorar y hacer que te vayas tranquila.

Agradecemos al Departamento Asistencias de ASSIST CARD por el asesoramiento para esta nota.

Nota de la Editora: A raíz de esta nota nos han escrito algunas lectoras para pasarnos un dato super interesante: con el zika y el dengue se les pide a las embarazadas no viajar a ciertos lugares (por ejemplo Brasil es el caso de una lectora). Peroooo con una orden del obstetra muchas compañias de viaje suelen devolver el dinero de los pasajes ¡buen dato! Así que a estar atenta y charlarlo con tu obstetra